Rotura del tendón de Aquiles

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La rotura del tendón de Aquiles puede producirse a cualquier edad y practicando todo tipo de deportes. Las actividades más afectadas son aquellas que exigen un impulso, lo que puede provocar una tensión enorme y fatal para el tendón.

Qué es el tendón de Aquiles

El tendón de Aquiles es el tendón final que une el tríceps (el músculo de la pantorrilla) con el calcáneo (el hueso del talón).

El tríceps forma parte del músculo llamado gemelo. Es un músculo muy potente y, aunque el tendón de Aquiles es el más voluminoso y potente del organismo, no siempre soporta las tensiones generadas por el esfuerzo, por lo que puede romperse de repente.

Es una lesión frecuente en los deportistas, pero también puede producirse a diario mientras se realizan actividades de ocio.

Los deportes afectados

Todos los deportes están afectados por la rotura del tendón de Aquiles, pero es más habitual encontrar esta patología en los deportistas que practican deportes que exigen una sucesión de cambios de ritmo y trayectorias. Entre ellos está el tenis, los deportes de equipo tipo fútbol, balonmano, baloncesto y rugby, y los deportes individuales como el squash, el bádminton e incluso el kárate y el yudo.

De lo anterior se desprende que todos los deportes pueden verse afectados si existe un debilitamiento preexistente.

Las condiciones en las que ocurre

  • Es más frecuente en los hombres que en las mujeres.
  • Edad: entre los 30 y 40 años.
  • Es como «una punzada inesperada», es decir, repentino y muy doloroso.
  • En el deportista, sea cual sea su nivel de práctica, pero es más frecuente en el deportista ocasional que practica de manera inadecuada o al final del esfuerzo debido a la acumulación de fatiga local.
  • Durante un arranque, un salto, un impulso o un cambio de dirección.
  • Raramente por impacto directo.

Las condiciones que predisponen a una rotura

  • Infiltraciones repetidas de corticoides.
  • Tendinitis crónicas ignoradas o mal curadas.
  • Toma de antibióticos (ver www.irbms.com).
  • Problemas de la estática del pie o desequilibrio de la pelvis.
  • Sobrepeso.
  • Problema dentarios con repercusiones en el organismo.
  • Mala técnica o mal equipamiento, como unas zapatillas con unas suelas gastadas.

Las circunstancias en las que se produce una rotura y el tratamiento inicial

En pleno esfuerzo aparece un dolor muy intenso con una caída y una imposibilidad de levantarse. Es como una punzada muy fuerte.

El tratamiento del traumatismo debe empezar sobre el terreno e incluye:

  • interrupción de la actividad deportiva,
  • inmovilización, si es posible, o descarga completa,
  • aplicación de hielo,
  • y sobre todo: no masajear y no probar el pie «para ver».

Consejo del profesional del IRBMS: no hay que olvidar el protocolo RICE: R de reposo, I de hielo, C de compresión y E de elevación.

Luego hay que evacuar al lesionado a un servicio de urgencias o llevarlo a su médico del deporte.

Los elementos de confirmación de la rotura

Lo primero que hará el médico es preguntar al lesionado por las circunstancias en las que se ha producido la rotura y luego realizará un examen clínico exhaustivo para detectar una hinchazón (edema) que oculta la anatomía del tendón. También puede detectar un hematoma o una equimosis. Al palpar el tendón, el médico provocará un dolor.

Luego pedirá al deportista que se tumbe bocabajo, con los pies fuera de la camilla, para encontrar en el lado lesionado un pie que no se mueve libremente.

Luego, si es posible y con muchas precauciones, el médico pedirá al lesionado que se ponga de puntillas con la ayuda del lado no lesionado. En caso de rotura será imposible apoyarse en la punta de los pies.

Exámenes complementarios

La ecografía tendinomuscular confirmará la rotura total o parcial.

También se puede:

realizar una radiografía (si hay duda de fractura o se buscan calcificaciones),

una resonancia magnética, aunque no es obligatorio.

El tratamiento de la rotura del tendón de Aquiles

El tratamiento propuesto más habitual es la intervención quirúrgica con inmovilización postoperatoria con escayola.

El tratamiento ortopédico sin cirugía con inmovilización del pie en posición de flexión plantar (equina) está reservado a los casos en los que el tratamiento quirúrgico está contraindicado.  Por lo general, se desaconseja en los deportistas.

A pesar de la escayola, el deportista puede seguir musculando la pierna realizando contracciones regulares, así evitará una pérdida muscular demasiado importante bajo la escayola.

Rehabilitación posquirúrgica

El fisioterapeuta es muy importante para ayudar a volver a caminar y a hacer deporte de manera progresiva.

También puede prescribir sesiones de balneoterapia para que el deportista mejore su confianza y recupere la flexibilidad del tendón: ¡el jogging en el agua es una buena idea!

Los estiramientos y el trabajo propioceptivo son indispensables antes de volver a la actividad física.

La vuelta al deporte

Se puede volver a hacer deporte corrigiendo los factores etiológicos, usando en su caso una suela ortopédica y reiniciando la actividad de manera progresiva y en el marco de una "reatletización" del esfuerzo.

Las recaídas son excepcionales, aunque el miedo siempre está presente.

Tiempo de recuperación: según el tratamiento, +/- 6 meses.

Conclusión

La rotura del tendón de Aquiles es un accidente imprevisible que puede afectar a cualquier deportista sin indicios previos.

Docteur Patrick Bacquaert

Médecin chef de l'IRBMS

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    Consejos

    La tendinitis de Aquiles es una inflamación que agrupa todos los dolores referidos a dicho tendón. Afecta a todos los deportistas, especialmente a quienes practican running y jogging a menudo con un volumen elevado de entrenamiento y que se agrava por los microtraumatismos causados por el efecto suelo-zapatillas.

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