Conocer mejor la electroestimulación

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La electroestimulación muscular o electromusculación permite realizar un trabajo muscular eficaz sin cansarse. Este método no hace trabajar a los sistemas cardíaco y respiratorio y reduce al máximo las tensiones tendinosas.

Electroestimulación y actividad física

La electroestimulación es un método que forma parte de las técnicas de aumento del volumen muscular de los aficionados a la musculación, sobre todo en el mundo de la forma física y del fitness.

En los deportistas de fondo, las motivaciones son completamente distintas: el objetivo es garantizar un aumento máximo de la fuerza muscular provocando una hipertrofia de los músculos y un aumento máximo de la potencia.

Utilizada tras el esfuerzo, la electroestimulación favorece la recuperación, ya que elimina los residuos musculares, reestructura las fibras musculares fatigadas y elimina los factores inflamatorios posteriores al esfuerzo, de manera que disminuye las agujetas y destensa los músculos.

Gracias a esto, la electroestimulación se ha incorporado de manera natural a los métodos que dan respuesta a las exigencias de rendimiento, con el fin de optimizar la preparación muscular y también para facilitar la recuperación pasiva y activa.

La función de la electroestimulación

La electroestimulación refuerza la tonicidad muscular, reafirma, tonifica y permite una remodelación corporal. También combate la piel de naranja (celulitis). Y juega un papel contra el dolor si se usa con la denominada corriente «TENS» (este tipo de corriente también es utilizada en fisioterapia por los masajistas fisioterapeutas).

¿Por qué utilizar la electroestimulación en el periodo de recuperación?

Un deportista puede verse obligado a realizar una cantidad considerable de esfuerzos para llegar a desarrollar sus capacidades físicas o trabajar su sistema aeróbico, con el fin de lograr un resultado o bajar de las 3 horas en un maratón. Los tiempos dedicados al entrenamiento han aumentado considerablemente en los últimos años y han dejado un lugar cada vez más reducido al tiempo libre y a la recuperación.

Por ello, cuanto más aumenta el volumen y la intensidad de las cargas de entrenamiento, más debe optimizarse el tiempo de recuperación.

El uso de la estimulación eléctrica, que se estudia desde los años 70, en el marco del desarrollo de las unidades musculares, se ha convertido de manera natural en una técnica que permite ahorrar tiempo al trabajar de manera pasiva las unidades motrices. El mundo deportivo y de la forma física ha aprovechado rápidamente las propiedades musculares y de relajación de la electroestimulación.

El conjunto de efectos de esta técnica es, por lo tanto, compatible con las exigencias específicas del deportista en el marco de una recuperación adaptada, pero la naturaleza, la intensidad, la frecuencia, la zona del impulso y la forma de la corriente permiten obtener unos efectos sobre la relajación muscular, la recuperación, la fuerza muscular, la contractilidad muscular y la disminución del dolor.

Sin embargo, para utilizar correctamente los programas es necesario conocer un poco la técnica necesaria y de este modo optimizar el uso del aparato de electroestimulación.

 

Atención, si el objetivo es optimizar la recuperación o incluso realizar una preparación muscular, hay que combinar los métodos de estimulación muscular artificial (electroestimulación) y los métodos tradicionales y físicos (musculación, refuerzo muscular, estiramientos) en el marco de una optimización del rendimiento o de la recuperación.

 

Docteur Patrick Bacquaert

Médecin chef de l'IRBMS

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Consejos

Los aparatos de electroestimulación llevan un generador de corriente. Antes de elegirlo, debes valorar cómo es, su calidad, el número de programas posibles y los datos que muestra, pues existen diferencias de tolerancia entre un aparato y otro.

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